La sangre es para siempre, nada puedes hacer…

Marzo 31, 2009 at 6:18 am (Uncategorized)

De historias que juntaron polvo en una cajita musical, estaba soñando. De la irresistible fuerza anti-empirica que me lleva a imaginar mi vida mientras, algunos dicen,
la realidad me pasa por el costado. Mentira, les digo. La realidad me abunda en el cuerpo. Si al roce de una melodia me pierdo para teñir de plateado y de rojo en finas tiras mi piel,
es que la realidad me llama, que la realidad es un compuesto de pasiones que le dejaron un lugar minimo (e indispensable, es verdad) a la razon para dar cuenta de ellas.
Si El Señor dijo que no a un cigarro por que para el era chupar cancer, sino supo que en el lento espiral del humo gris violaceo se sucedian y bailoteaban figuras unicas, inevitables como la realidad,
figuras que morian solidariamente para fundirse en su lecho de muerte atiborrado de gloria con otras figuras y formar un cielo al alcance de la mano, si El Señor no entendio que tomar el cigarro en sus dedos era esto, yo no me hago cargo, no.
O quiza lo entendio, y quiza encendio el cigarrillo y dio una pitadita, y quiza tambien se asusto al no poder manipular esas formas, al ver que las cortaba en medio del aire con un gesto imperativo y que estas, impertinentes y rebeldes, volvian a juntarse.
Quiza esto le dio miedo al señor y, en su soledad, juró no contarle a nadie de su pecado. Quiza por eso hoy “El Fumar es perjucial para la salud”.
Quiza el miedo que impide a la gente sacarse las cadenas, quiza el miedo que les impide vivir la realidad (que les impide dejarse a las pasiones) es que esta es impredecible.

Auto-control, auto, auto-mata, control remoto. Soltá el control remoto!

(E de señalar que en este texto, aparecen los dos primeros acentos de todo el blog. No es casualidad)…

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